La extenista estadounidense de origen checo Martina Navratilova contrajo matrimonio el pasado lunes con su novia, la rusa Julia Lemigova, con la que llevaba saliendo seis años y con quien reside en Florida. A la ceremonia, de carácter privado y celebrada en Nueva York, asistieron los familiares y amigos de la pareja.
“Tengo 58 años… ¡y me he casado por primera vez! Era cuestión de tiempo. Al crecer como una mujer gay, simplemente ni llegas a pensar en ello. Y después, hace unos diez años, pensé: ‘¿Sabes? Creo que dentro de diez años el matrimonio gay será legal’, y aquí estamos diez años después, haciéndolo legal”, confesaba Navratilova tras la ceremonia, en declaraciones a la BBC.
Apenas habían pasado tres meses desde que Navratilova, retirada definitivamente de la competición desde el año 2006, le pidiera matrimonio a Lemigova, ex modelo y Miss URSS 1990, durante uno de los descansos de la semifinal masculina del Abierto de Estados Unidos, celebrado en Nueva York.
“Hemos estado juntas durante seis años y no puedo imaginar mi vida sin ti. Por favor, cásate conmigo”. Con estas emotivas palabras, petición de mano incluida, se declaraba a su novia la ex tenista. Un momento, el del “sí, quiero” de Lemigova, retransmitido en directo a través de las pantallas gigantes instaladas en la pista Arthur Ashe, y al que el público respondió con una gran ovación.
Navratilova, ganadora de 18 títulos de Grand Slam y que en su día se convirtió en la primera deportista de élite en salir del armario públicamente, tiene dos hijas, Victoria y Emma, y siempre se ha mostrado comprometida con la causa LGTB. En 2010 pasó por uno de los momentos más amargos de su vida cuando le fue detectado un cáncer de mama.

